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Una breve historia de navidad... historia educativa de navidad

Jueves 20 / Diciembre / 2018 - 11:00

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Autobuses Simon

El reloj perdido en Navidad

Erase una vez un reloj, como el de la foto, el reloj fue feliz durante muchos años en manos de su dueño/a, bueno, realmente en la muñeca, fue feliz porque le acompañaba en su día a día, le miraban muchas veces al día, él daba la hora, e incluso despertaba por la mañana con ese pitido tan estridente como particular: pi, pi, pi... 30 segundos y todos arriba.

El caso es que una vez el reloj fue como siempre a entrenar, se quedó en el banquillo, que es el sitio donde le solían dejar, pero nunca nadie fue a buscarle, ahora mismo vive desamparado, bien cuidado, pero desamparado porque ha perdido su rutina, a perdido su función... está triste el pobre reloj.

¿A qué viene esta historia?

Primero informar a todos que si alguien reconoce el reloj de la foto sepáis que no está del todo perdido, lo tiene Alberto, lo encontró en Ruperto Medina y al parecer no ha llegado la noticia a su dueño/a.

Segundo la parte educativa de esta historia. De un tiempo a esta parte parece que nos olvidamos de una serie de buenas costumbres que los chicos y chicas de Oribeltza deberían toma desde pequeños, para que se convierta en rutina y les haga la vida más fácil:
  • Padres y madres, que se responsabilicen desde pequeños de preparar la bolsa para entrenar y para los partidos
  • El vestuario es ese sitio donde nos cambiamos de ropa, no es el sitio donde llegamos, dejamos la ropa y las cosas repartidas por el banco mientras entrenamos. Mejor dejarlo todo dentro de la bolsa, ya los sacaréis para ducharos
  • Suele ser buena costumbre tener sitios más o menos asignados en el vestuario, así cuando accidentalmente nos dejemos algo nuestros compañeros sabrán de quién es
  • Es buena costumbre echar un vistazo a ese sitio donde nos cambiamos antes de salir (si, salimos muchas veces con prisa, pero dos segundos nos van a ahorrar un disgusto.
  • El último que sale debería ser bueno compañero y revisar y recoger lo que se hayan dejado otros, especialmente cuando jugamos fuera de casa, que volver a por algo es poco apetecible
  • ya puestos, el tiempo del vestuario debería estar limitado, no podemos tardar 30 minutos en ducharnos y vestimos... ¿o nos distraemos con el móvil? Animaros a estar el tiempo justo en el vestuario y hablar fuera, el aire es más respirable, fijo.
  • ¿Os habéis fijado que todos tenemos la misma camiseta de calentamiento, la misma camiseta para entrenar y a veces hasta el mismo modelo de chandal? Pues si, somos muy iguales, ¿qué tal marcar de alguna manera nuestra ropa? La etiqueta es un buen sitio para poner nuestras siglas.

Nos ha quedado como una bonita lista de propósitos del año que viene, en serio, si cumplimos la mitad habremos mejora mucho.... eso sólo para despistados, que hay gente que hace bien las cosas.